domingo, 6 de septiembre de 2015

Cuento


UN FIN DE SEMANA NORMAL

Era viernes y nuestra protagonista de esta historia estaba muy normal, se terminaba los días laborables y empezaba el fin de semana. La protagonista  cuyo nombre era Samanta vivía en un pequeño apartamento de las afueras, donde convivía con sus mascotas.

CAPITULO 1…

La mañana del sábado fue muy normal, Samanta como todas las mañanas desayunaba su café con dos tostadas untadas con mermelada que ella misma hacia. Al terminar de desayunar le puso un poco de comida a su gato Nata y a su gato Café, cuando terminaron Samanta cogió la correa y se fue a pasear a su pequeño perro de raza labrador cuyo nombre era Ken.
 A la vuelta dio de comer a Ken y se fue a dar una ducha. A finalizar se metió en la cocina a preparar su comida, se preparo su mejor plato, que era los espaguetis con tomate que preparaba su abuela Julia, como la mayoría de las veces Samanta no se acordaba de la receta siempre tenia un pequeño trozo de papel donde ponía los ingredientes y preparación:
spaguetis con tomate:
Ingredientes: espaguetis, tomate frito,
chorizo y jamón ibérico.

Preparación:

En una cazuela llena de agua añadimos los

espaguetis y dejamos que se cuezan a una temperatura

de 100 grados centígrados hasta que este

al dente, aproximadamente 12 minutos.

Y luego lo escurrimos y añadimos el tomate frito

y el chorizo con el jamón ibérico cortado en dado

Después de prepararse y comer la comida decidió echarse una siestecita en el sofá.

Pasaron las horas y samanta se levantó de la siesta, pero tenia la sensación de que algo pasaba, miró por la ventana y desde ahí parecía normal entonces se volvió a sentar en el sofá, y en el momento que Ken fue a saludarla empezó a ladrar de una manera poco común …¡ESTABA HABLANDO! Samanta asustada se fue corriendo a su habitación pero Ken la seguía.

Ken empezó a tener una conversación con Samanta detrás de la puerta :Ken: Samanta tranquila no te voy a hacer nada.
Samanta: Pero cómo es posible que hables.

Ken: Llevo hablando desde siempre lo que pasa es qué cuando eras humana no me entendías.
Samanta: Cómo que cuándo era humana.

Ken: No te has mirado a un espejo ¿vendad?
Samanta: No, por qué.

Ken: Por nadaaaa
Samanta: Aaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!! Soy, soy, soy un perrooo!!!
 Samanta más asustada que antes salió de la habitación.
Samanta: Tú sabes por qué me ha pasado esto

Ken: No, pero te recomiendo que corras.

Samanta: Por qué.

Ken: Porque vienen los gatoooos!!!
Samanta y Ken empezaron a correr y gritar como locos, entonces como estaba Samanta tan asustada salió de la casa y cruzo la carretera en dirección al bosque.
Y allí asustada corría y corría.

CAPITULO 2…

Samanta pasó la noche resguardada del frio en una pequeña cueva de las profundidades del bosque.

Era domingo por la mañana y Samanta ya había despertado, estirado las patas y ya de allí empezó a buscar su casa, caminando se encontró un camión verde donde había algo escrito, allí ponía, ponía Samanta no sabia lo que ponía dado a que no sabia leer, pero si le resultaba muy familiar se fue acercando poco a poco, cuando se acercó oyó unas voces que decían: no, vete, no, noooooh, cuidadoo. Samanta se giró y detrás suya estaba un hombre alto muy delgado y con poco pelo y a su lado un hombre grande y fuerte sujetando una red.

El hombre grande que sujetaba la red cogió a Samanta y la metió en el camión. Cuando Samanta estaba en el camión todos los perros la miraron y la dijeron:

Perros: Qué haces si te podías salvar por qué te acercas.

Samanta: No se de que me tenia que salvar.

Perros: No sabes a donde nos llevan

Samanta: No

Perros: Jajajajajajajaja!!!!!

Samanta: Por qué os reis

Perros: Porque nos llevan a la perrera

Samanta: ¿Que?

Samanta estaba aun más asustada de lo que estaba antes.

Al llegar a la perrera Samanta le había tocado compartir una jaula con el perro mas temido de todos los perros, ese era Navaja, un pitbull negro  muy agresivo.

Cuando se sentó en la jaula detrás de su oreja escuchaba una fuerte respiración y al momento se giro y…… ahí estaba Navaja.

Samanta había visto muchos perros agresivos y aun que ella era un pequeño caniche era muy cabezona y decidió dejar sus miedos y sus dificultades y enfrentarse a ellos.

Samanta: Hola

Navaja: Sabes quien soy yo caniche tonto

Samanta: Sí un perro muy maleducado

Todos los perros asombrados se la quedaron mirando

Navaja: Cómo te atreves a hablarme así

Samanta: Pues porque no me gusta tu educación y deberías pedir perdón a todos los perros que has molestado, insultado y burlado.

Navaja: Y me vas a obligar tú

Samanta: Pues sí

Navaja avergonzado decidió obedecer y aprender la lección

Perros: ¡Bien!   jajajajajajajaja

Una vez ya hablado todo Samanta se acordó de que ella no era un perro que era una persona que jamás volvería a ser humana, entonces se sentó en una esquina de la jaula y empezó a llorar.
Y cuando navaja se enteró de que samanta lloraba con tanta tristeza decidió ayudarla. Entonces ella suspiró y empezó a contarle su problema.

Cuando se enteró Navaja de lo sucedido pensó en enseñarle su plan de escape, así que empezó a contárselo

Navaja: Mira lo que tienes que hacer tú que eres pequeña intentar pasar por los barrotes y ya de allí es abrir todos los candados de las jaulas y ya de allí te ayudaremos a escapar.

Samanta: Vale
Y así lo hizo.

Cuando consiguió salir del camión enfrente estaba su casa y entonces al entrar estaba Ken que se alegro mucho de verla.Pero Samanta estaba tan cansada q se tumbó en la cama y al despertar se dio cuenta de que solo era un sueño.

 

                                  FIN                                                  Belén

 Es un cuento sin corrección por mi parte. Es una niña de once años que tiene una gran dosis de creatividad, de lo cual me siento muy orgullosa.

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