martes, 6 de octubre de 2015

ENTRE PRINCESAS

El primer acercamiento de Belén a las letras.

INTRODUCCIÓN: 
En un pequeño reino reinaba el rey Salomón, un rey muy estricto y nada generoso, tenia dos hijas una se llamaba Alexandra y la otra se llamaba Diana.
Alexandra era una persona muy mala y siempre tenia envidia de todo, en  cambio Diana era una persona muy dulce al igual que su madre.
Su madre falleció el día de navidad y desde entonces el rey y su reino nunca fue lo mismo.
 
 
CAPITULO 1: LA LIMPIEZA…
 Tocaba día de limpieza, así que todas las criadas del reino se pusieron manos a la obra. Una de las criadas era muy buena amiga de Diana su nombre era Melinda y se encargaba de limpiar las habitaciones y de hacer la comida.
Melinda conoció a Diana en el bosque mientras que jugaba con su madre  y su madre la dio empleo en su reino, y desde entonces sigue trabajando allí, Melinda es como su madre porque la  cuidaba cuando ella lo necesitaba.
Pero un día el padre enfadado decidió despedir a todas las criadas del reino y puso a trabajar  a sus hijas, pero Alexandra era tan mala y tan cabezona que siempre se escaqueaba y la única que trabajaba sin parar era la pobre Diana, a Diana no la importaba trabajar pero desde que su padre despidió a las criadas ella no se sentía igual porque Melinda la protegía de todo y siempre se podía desahogar a su lado pero ahora que no estaba Diana para no sentirse así, se iba a la ermita del pueblo.
La única pena es que siempre que se sentía mal tenia que andar 38 metros andando y 40 metros a caballo para que nadie del reino se entere de a donde va.
CAPITULO 2: EL PRINCIPE…
En una de esas veces que Diana se iba a la ermita pasando por el bosque de Winveltón se encontró con un hombre inglés de ojos azules, cabello rubio y alto, la pregunto que hacia aquí ella sola y ella la contesto que desde que era pequeña siempre la decían que nunca hablara con desconocidos, entonces Diana se subió a su caballo y sin despedirse se fue sin dejar rastro.
Pero aquel hombre era el príncipe de Inglaterra que había venido desde allí hasta el reino del rey Salomón para acordar lo que estuvieron hablando por carta, el rey Salomón quería que se casara con su primogénita que era Alexandra.
Cuando el príncipe llego al reino con su padre el rey Lincon, el rey Salomón presento a sus dos hijas y cuando el príncipe Jim y la princesa Diana cruzaron sus caras se acordaron de cuando estaban en el bosque, y el le dijo a la princesa : parece que ya no soy un desconocido. Y Diana giro la vista nada mas oír esas palabras, pero como siempre Alexandra interrumpió  para conocer a su futuro esposo.
CAPITULO 3: LA CENA…
Llegó la hora de cenar y Diana preparó carne estofada acompañada con la salsa de miel y de postre unas trufas con azúcar fundido y para beber un Protos. En honor a su madre porque ella siempre preparaba eso en las ocasiones especiales.
Cuando Diana sirvió la cena, su hermana Alexandra la mando cenar en la cocina ella sola porque la dijo que solo podían cenar la gente elegante y ella por no molestar a su familia y perder su reputación  obedeció y se marcho.
Pero mientras que cenaba en la cocina sola se encontró con un pequeño animal detrás de la puerta, ¡ES UN RATON! Grito Diana y todos los invitados y su padre fueron corriendo a la cocina y se encontraron a Diana detrás de la nevera muy asustada,  todo el mundo cuando la vio se echaron a reír y el padre les dijo que por favor volvieran a la mesa.
CAPITULO 4: EL PEQUEÑO RATÓN…
Diana se levantó del suelo y vio al pequeño ratón muy asustado comiendo la comida que tiró cuando se fue corriendo, ella ya mas tranquilizada se fue acercando poco a poco y el ratoncito la miró y se tumbó en sus rodillas acurrucándose para descansar, Diana subió a su habitación que era  el sótano, cogió una pequeña cajita un para de telas, aguja e hilo y se puso a coser una almohada y mantas para colocar dentro de la cajita y le hizo al ratoncito una cama para que pudiera dormir sin pasar frío, porque estaban en pleno invierno.
El ratoncito muy agradecido la pidió disculpas por a verla asustado y Diana tan cariñosa le dijo que no  pasaba nada.
Ya era de día y Diana se despertó para preparar los desayunos, y se fue a buscar frutos para preparar una tarta con miel, limón y frutos del bosque.
Pero por el camino notaba una presencia detrás suya… era el príncipe que se encontró ayer,  y cuando se giro Diana le pregunto cual fue su primera impresión de su hermana Alexandra. Y el la contesto: pues tu hermana es muy rara porque es muy envidiosa y muy mala persona con los demás, también siempre quiere tener razón y que se tiene que hacer siempre lo que ella diga y quiera. Muy bien, dijo Diana, pero ahora me dices cosas buenas.  Vale contesto: es muy guapa pero no os parecéis en nada por ejemplo, ella es pelirroja  y tú eres morena ella tiene los ojos negros y tú los tienes azules por qué.
CAPITULO 5: LA VERDAD...
Diana al oír esa pregunta contestó: la verdad es que mi padre y mi madre no nos lo quisieron contar pero desde que el sótano se convirtió en mi habitación encontré un álbum de fotos de mi padre con Alexandra de bebé y una mujer pelirroja y luego una carta de boda, y eso significa que solo somos hermanas de parte de padre, pero cuando fui a cerrar el álbum en la ultima foto se encontraban en el cementerio porque la madre de Alexandra falleció y luego mi padre se casó con mi madre que luego falleció.  Pero detrás de Diana estaba Alexandra y cuando se enteró se fue.
CAPITULO 6: EL CASTIGO…
Cuando Alexandra se entero se fue corriendo al reino cogió sus cosas su maleta y se fue del reino porque estuvo viviendo en una mentira, pero cuando el rey Salomón se enteró mandó a Diana a un internado en Grecia para princesas rebeldes.
Y cuando Diana se entero cogió sus cosas se montó en el carruaje y se marchó de España a el internado de Grecia.
CAPITULO 7: EL FINAL…
Pero antes de montarse en el carruaje el príncipe Jim la agarro del brazo y la llevó hacia su padre y cuando padre e hija se miraron fijamente a la cara y se abrazaron y se despidieron.
Diana llegó a Grecia y allí se encontró con su amiga Melinda la ex cocinera del reino que se había casado con un príncipe griego y se a convertido en cocinera del internado para princesas rebeldes. Pero de repente apareció el príncipe Jim que había ido hasta allí para que fuera con el al reino de Inglaterra con él  por orden de su padre y Jim la entregó la carta de su Diana y fueron felices y comieron mucha tarta de boda.padre que decía:
Siento mucho no a ver tenido paciencia contigo y no a ver sido sincero con tu hermana Alexandra ni contigo, siento no poder deciros a las dos lo mucho que os quiero, pienso que el príncipe Jim será muy bueno contigo y sé que tú serás feliz a su lado, te echaré mucho de menos y espero que seáis muy felices.   Te quiere papá.
Después de leer la carta vio al príncipe Jim arrodillado con un anillo en la mano y cuando le miró le sonrió y antes de que la pidiera matrimonio ya le dijo que sí y la mejor noticia es que en la boda apareció toda la familia de
                                FIN

1 comentario:

  1. ¡¡Está muy chulo!! Tendrías que poner quién es Belén y a qué edad lo escribió, para que los que te leemos lo sepamos :)

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