sábado, 4 de febrero de 2017

ACORDES DE MELANCOLÍA

Es sábado por la mañana, estoy enredada entre papeles escritos desde los sentimientos más profundos. Llevan mucho tiempo aparcados en una carpeta que casi nunca abro.

Ha llegado el momento de poner todo en orden, pero me tropiezo con una carta, dolorosas letras escritas con sangre y con el fin de comprobar si sus efectos pasaron, la releo una vez más.

 
En este momento querido mío, me gustaría hallar las palabras para decirte los sentimientos que tu alma despierta en la mía. Cómo cada instante lo preside tu nombre, la emoción que me embarga al pronunciarlo consigue que broten sin querer las lágrimas en mis ojos. Un nudo inmenso y fuerte, atenaza mi garganta que apenas puedo respirar.

Me robas el sueño, caigo rendida de tanto pensar en ti, te siento tan cerca y a la vez tan lejano…Me despierto contigo y de nuevo se humedecen mis ojos.

Es madrugada me levanto y cojo un libro, necesito que la calma regrese a mi alma, esa que tú me robas cada día, cada segundo. Otro intento fallido, no me puedo concentrar.

Una y otra vez eres tú, insistentemente tú. Te expreso mis dudas, las reticencias ante un volcán de sentimientos que luchan por brotar y anegarlo todo. Y… ¿Qué hacer?..¿Cómo pongo una brida a un corazón desbocado?

Admiro el dulce brillo de tus ojos verdes, tu voz aterciopelada, tus manos acercándose lentamente  a las mías y la miel que tu boca me ofrece. Tu personalidad subyugadora.

¡Cómo me deleitan las notas que desgranan tus dedos cuando acarician la guitarra!...En fin que más puedo decirte, si no que estoy fascinada por ti.

Siempre he sabido expresar los sentimientos con el lenguaje escrito, quizás debido a la timidez impuesta a fuerza de reprimir los sentimientos.

La fuerza de tu juventud ha vuelto a mi otoño primavera, ¡he resurgido! Gracias, sí, te doy las gracias por renovarme en el amor.

Nos hemos encontrado en un precioso lugar y en un momento equivocado, ello me lleva a despedirme del hombre que más pasión me ha provocado.
Intenta ser feliz de ahora en adelante.

 
Con una sonrisa de añoranza, voy rompiendo despacio la carta, mientras compruebo que los sentimientos en otro tiempo tan intensos se han debilitado y han pasado a ser un bello recuerdo.


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2 comentarios:

  1. Una preciosa carta de amor escrita con el alma, aunque el tiempo se ha encargado de hacerle perder vigencia. A veces el olvido viene en nuestra ayuda para dejar de sufrir...

    Me ha encantado, Toñi :)

    ¡Un saludo!

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  2. Se pueden romper todas las cartas que los sentimientos están en el alma y ése es su lugar. El olvido es un delicada cortina que se corre al menor descuido, en cualquier momento, que puede ser un sábado por la mañana y lo escribes tan bien que me parece escuchar que me lo cuentas.
    Una página valiosa, Toñi querida.
    Abrazote.

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