domingo, 30 de abril de 2017

HABLAR Y TENER RAZÓN


Estamos cada vez más solos, mayores o de mediana edad, jóvenes y los no tanto. Hablamos, más bien parloteamos sin cesar sin escucharnos los unos a los otros, soltamos lo que nos oprime venga  a cuento o no.

A veces exponemos nuestra opinión como si fuera dogma de fe, que por mucho que intenten rebatirnos no nos apeamos de ella, aunque sepamos que podemos estar equivocados.

En el caso que haya alguien con suficiente influencia para hacernos recapacitar, entonces, solo entonces cambiamos nuestra postura pero no por convencimiento no, sino por aparentar que sabemos reconocer a ese alguien con suficiencia y lo aprovechamos como escapatoria.

Nuestra opinión ha quedado salvaguardada lo mismo que nuestro ego, la cuestión es: ¿hemos aprendido algo? Creo que solo nos escuchamos a nosotros mismos y a los que opinan igual.

Con ello nos encaminamos al pensamiento único y ahora que coincide con el centenario de la revolución rusa, quizás deberíamos haber avanzado algo…Solo por no repetir errores.

Me pregunto ¿Cuándo evolucionaremos, si solo tenemos en cuenta reflexiones como las nuestras? Qué no es lo mismo hablar qué tener razón.

Siempre había escuchado que en el intercambio de conocimientos uno se vuelve más sabio. Nadie sabe todo de todo y si todos opinamos igual  ¿de qué nos sirve? Para eso nos miramos al espejo y ¡hala a parlotear! ¡Qué aburrimiento!

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2 comentarios:

  1. ¿Y lo difícil que nos resulta a veces encontrar a esa persona que nos tire todo por tierra? Ya me gustaría que diariamente me hiciesen caer en que estoy equivocado, pero tristemente, en lo peor, no me pueden llevar la contraria. ¡Un saludo!

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  2. Como dice César, siempre es necesario contar con alguien que nos haga ver la otra cara de la moneda. Particularmente, me considero como alguien que no se las sabe todas, y a veces me han tomado por tibia, como si no tuviera opinión. Pero es mi forma de ver las cosas, no me gustan las definiciones definitivas, como en la ciencia, todo está por aprenderse.
    Un abrazo

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