viernes, 22 de septiembre de 2017

jueves, 21 de septiembre de 2017

EL HOMBRE DEL GABÁN

Por el casco viejo de Alicante se pasea un caballero de edad avanzada con porte dandy con su sombrero de fieltro marrón. Tan elegante que llama mi atención le observo en su caminar gallardo y recto pese a los años.

Me mira con gesto serio y le sonrío. Sigo mi acostumbrada ruta hacia el Mubag. Llevo unos días observando más despacio un par de cuadros que me atraen como un imán.

Son retratos, uno bastante antiguo que me recuerda a alguien de mi pasado intento ubicarlo de ahí ese empeño en visitarlo diariamente. El otro misterioso donde los haya y a mí la intriga me fascina.

Un hombre en la oscuridad de la noche con sombrero que oculta el rostro a pesar de la luz inclinada de una farola, a través del gabán se presume su delgadez.

Intento penetrar en su mente averiguar que pasaba por la del artista para dibujar tanta oscuridad, A fuerza de mirar con insistencia obsesiva creo percibir una finísima línea roja.

La sigo y con asombro veo que se retuerce, crea espirales, se anuda y vuelve a enderezarse.

Mis ojos pierden su pista quizás agotados por el esfuerzo mañana regresaré a ver hasta donde llega o si verdaderamente finaliza así.

Camino con la mirada perdida hasta llegar a la Rambla, voy despacio necesito despejarme giro y me dirijo hacia la pasarela donde sentir las caricias de la brisa y la humedad del mar refresque mis pensamientos.

Repito el camino de ayer tarde y me tropiezo de nuevo con el hombre del gabán, esta vez me sonríe y ahora soy yo la que permanezco impasible ante su mirada.

Me quedo extasiada delante del cuadro busco la línea roja, me desespero y me pregunto si no era una jugarreta de la vista.

Cuando la veo dando forma de círculo a la farola la sigo y se enreda de nuevo. Se endereza a lo largo de la acera que tuerce hacia la esquina como si saliera del dibujo.

¡Qué curioso! Pienso mientras abandono  la sala. 

En la puerta de la calle del museo me tropiezo con el caballero de porte gentil, esta vez le observo detenidamente sonreímos y de su bolsillo cuelga una fina hebra roja. Al contemplarla me sobresalto y le pregunto: ¿Se da cuenta que lleva un hilo rojo que sale de su bolsillo?

Sin perder la sonrisa responde: Sí, es la hebra del destino que solo es visible por la persona a la que está destinada.

Todos tenemos el hilo rojo no importa el tiempo que pase ni lo que suceda cuando dos personas están destinada a encontrarse termina por suceder.

Soy el creador de la pintura que tanto te intrigaba y sí soy yo, de ahí el parecido. Tienes que divulgarlo y escribir sobre él. Esa es tu misión. Dio media vuelta y despareció.


 



 
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martes, 19 de septiembre de 2017

lunes, 18 de septiembre de 2017

VENTANA A LAS ESTRELLAS

Las noches se han vuelto más largas y ha refrescado, abro mi ventana de par en par  para que el aire perfumado a lluvia e hierba recién cortada llene mi habitación.

La luna llena ilumina el frondoso parque, las estrellas con su resplandor dibujan cual lápices mágicos sombras de árboles, de bancos vacíos y columpios quedos.

Las farolas se incorporan al espectáculo como pequeños faros que alumbran a las mariposas en sus gráciles vuelos. 

Miro al horizonte con la vista fija perdida en busca de no sé muy bien qué. Contemplo sin cesar las estrellas por si de casualidad una se desprendiese y cayese en mis manos.

Quizás pase una fugazmente y me conceda algún deseo, de esos que íntimamente no me atrevo a confesar.

Siempre tuve la sensación que al mirarlas  me transportaban a mundos lejanos y placenteros. El sentimiento de calma llena mi alma y el espíritu se regocija, la mente divaga creando viajes a mundos desconocidos.

Una música suave adormece mis sentidos mientras la brisa acaricia suavemente mi piel como un amante solícito.

La ensoñación se apodera de mí voy entornando  mis ojos lentamente. Sigo apoyada en la ventana cuando de repente doy un respingo sobresaltada al ver una sombra de un hombre en un banco cercano.

Me digo: No puede ser, es imposible. Estoy soñando me he debido quedar traspuesta.

Una carcajada histérica sale de mi garganta, mientras mi mente trata de ordenar las ideas y obviar pensamientos dolorosos.

Después de unos momentos respiro profundamente vuelvo a mirar hacia el banco y la sombra había desaparecido.

En voz alta digo: Menos mal que ha sido una jugarreta mental. ¡Que susto!

Creo ver fantasmas en la tenue luz de la madrugada. Si al menos pudiera escogerlo…

Echo otro vistazo en derredor para cerciorarme. Elevo la mirada de nuevo a las estrellas y les comento “Sigo a la espera que algún día se cumpla”.
 

 
 
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domingo, 17 de septiembre de 2017

ESMERALDAS Y ZAFIROS

Tierra celta de druidas y brujas. Sonidos que cantan la música de las montañas y el mar bravío. Brumas y nieblas invitan al misterio y las leyendas.

La Torre de Hércules vigía de la Costa de la muerte, faro de barcos y de almas desorientadas; verdes y azules intensos que adornan el océano y bordean sus aguas dibujando calas recónditas, playas que solo son visibles en la bajamar verdaderos tesoros en piedra que su fuerza ha esculpido dando formas increíbles.

Naturaleza abrupta y profunda. Hombres y mujeres apegados a la tierra y al mar. Buscan navegar en otros lares más propicios como pecios ante la tempestad, resguardarse en puertos seguros.

Mientras tanto se encomiendan a sus dioses ancestrales. El Nubeiro  de aspecto fuerte y grande.

El Apalpador o Pandigueiro es la figura de un carbonero, ligado a la tradición de la Navidad.

Baja la noche del 31 de diciembre para visitar a los niños, tocándoles el vientre para ver si comieron lo suficiente durante todo el año, y les deja una bolsa llena de castañas
Diaño: Ser malvado más conocido como Demo.
Una Meiga es una mujer con conocimientos de magia y artes ocultas, y se diferencia de la Bruxa en que ésta actúa siempre con maldad, pudiendo tratar y mismo pactar con los Diaño.

  Eu non creo nas Meigas, mais habelas hainas.

 
El verdor intenso se va alargando hacia Asturias y la bravura del océano se vuelve mar. El Cantábrico un poco más amansado mientras trabaja las rocas a golpes de olas cual cincel poderoso, crea unos acantilados hermosos y colores de ensueño.

Montes que en su interior guardan tesoros que los hombres arrancan sin descanso de sus entrañas. Bajan cada día a profundidades más y más lejanas de la caricia del viento.

Lluvia fina que lava sus cuerpos y almas. Luces que a lo largo de su costa guía a los pescadores. Visitar a lo largo de la frontera donde se unen arena y agua nos esperan para sorprendernos una  gran cantidad de faros entre los que destacan Cudillero, Avilés y  Cabo Peñas.

Xanas y dioses ancestrales, gaitas y panderos, música celta que resuenan por valles y montañas.

Verdes y azules, nubes y claros, el sol, las estrellas y la luna con pinceles mágicos crean a cada instante paisajes hermosos.

 
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